26 feb 2017

La vida en los polos: el Ártico y la Antártida

Esqueletos en el Ártico y la Antártida


No creo necesario que el autor de una obra haya de explicársela al espectador. De hecho, considero que es muy interesante, por lo menos para mí, observar cómo percibe cada persona las obras, y comprobar si transmiten los valores que pretendían, o fracasan en esa labor. Muchas veces una obra no explicada abre un mundo de posibilidades, de conexiones, y todas ellas son válidas.

Cuando pinto, o dibujo, habitualmente paso una temporada dedicándola a una temática específica, pero todas están relacionadas. Mi necesidad de expresar se basa en un daño constante de los humanos contra la naturaleza. Contra todo tipo de naturaleza, principalmente la suya propia. Cada proyecto se centra más en alguna de estas transgresiones que me consterna, como en Leyendas o Inocencia Perversa, donde trato la temática de sociedad que nos corrompe desde la más temprana edad.

Para mí era inevitable llegar a esta serie de ilustraciones, basadas en la fauna de los polos terrestres, el Ártico y la Antártida. Estas dos zonas, son casi iguales y pero opuestas, son una imagen especular la una de la otra, algo maravilloso para analizar la vida. Confluyen muchos puntos que me interesan en estas obras, los iré desglosando uno por uno.

Esqueleto y anatomía


El esqueleto es la estructura, ese principio básico, sólido, un armazón que sostiene todo lo que le rodea, limitando sus características en función de sus dimensiones, así como de sus articulaciones. Me fascina ver como cuando eliminamos la piel, ya muchas criaturas revelan lo parecidas que realmente son, no digamos si solamente nos quedamos con los esqueletos. Fácilmente podríamos distinguir a muchos animales a simple vista, pero si nos muestran tan sólo su esqueleto quizá ya las diferencias nos resultarían menos evidentes.

Algo que me interesa mucho de los esqueletos, y las calaveras, es que podemos ver algunas características que igualmente a simple vista muchas veces pasan desapercibidas, y sin embargo forman una parte importante de la naturaleza de ese animal. Una foca común no deja de ser un depredador, y cuando vemos su cráneo nos parece mucho más agresiva, muchas personas al verlo lo asocian a otros depredadores más famosos o agresivos (por ejemplo lobos).

Realizo muchos bocetos o ensayos practicando el dibujo anatómico de los animales que suelo representar, para comprender mejor cómo es su anatomía y poder realizar unos trabajos de mejor calidad, a la vez que me ayuda a satisfacer una curiosidad personal.

En estas ilustraciones me gusta representar a los animales en sus roles dentro de su entorno, podemos ver focas cazando en unas ocasiones, y en otras siendo la presa.


Habitualmente el depredador aparece cómo un esqueleto, limpio, sólo su sólida estructura, sus dientes afilados, no un tiene pelo suave, ni unos ojos tiernos. Tampoco tiene (en el caso de los mamíferos marinos) una piel lisa y brillante, ni unas simpáticas aletas, ni esa forma fusiforme que tan entrañable nos parece. Sólo vemos instinto, supervivencia, agresividad.

La presa, sin embargo, conserva toda su carnosidad, algunas de ellas aparecen escapando para salvar su vida, otras ya muertas, siendo devoradas. En cualquier caso, son seres animados, con sangre, piel, órganos, ojos, gestos.

La muerte es vida, y la vida es muerte.


Y el animal vivo, carnoso, que lucha por su vida a veces, también es un duro depredador, que mata a otros animales para poder sobrevivir. Me parece una lección muy importante que comprendamos siempre que unos tienen que morir para que otros puedan vivir.

Las edades


Siempre está muy presente en mis obras la clásica temática de las edades, pero no aplicada al hombre, sino a cualquier ser vivo, especialmente cualquier animal menos el humano. Cualquier animal vive un ciclo, si vive en libertad, mucho más natural que el nuestro, y con una fuerza más intensa. Sus luchas por la supervivencia, su competitividad, y su aprendizaje son mucho más intensos y lógicos que los nuestros.

El paisaje vacío, venciendo al horror vacui


Tiendo a caer en el barroquismo, llenar toda la escena con múltiples motivos ornamentales, pero en el Ártico es diferente. Allí no hay vegetación prácticamente, no hay flores de vivos colores. El entorno suele ser hielo, y agua, principalmente. En algunas zonas encontraremos tundra, algunas formaciones rocosas, como costas o montañas.

Y el fondo marino en estas zonas nada tiene que ver con el de climas tropicales,  lleno de corales y algas. Por eso, a la hora de realizar las composiciones me enfrento a un nuevo enfoque, que supone un reto para mí como creadora de composiciones.

Jugar con las figuras en un fondo casi vacío es una manera distinta de escenificar a la que estaba acostumbrada. Otras series anteriores tenían un carácter de naturaleza muerta, sosegada, una mirada contemplativa. Esta nueva disposición de los elementos me permite crear unas composiciones más dinámicas, reforzando ese sentido de huida, de vida, de energía. 


Cambio climático y el deshielo de los polos


Por último, en mis obras suele respirarse una reivindicación de la naturaleza salvaje y la importancia de respetarla y conservarla. En cada escena se ensalza la belleza de la relación entre vida y muerte, entre especies, una organización perfecta que no tenemos ningún derecho a destruir. 

22 oct 2016

La Anatomía del Paisaje

La Anatomía del Paisaje


Anatomía tiene su origen en el latín anatomía que, a su vez, procede un término griego que significa “disección”. El concepto permite nombrar al análisis de la conformación, el estado y los vínculos de los distintos sectores del cuerpo del ser humano y de otros seres vivientes.


Ciencia y Arte


Ciencia es una investigación sin fin buscando descubrir hechos y establecer relaciones entre ellos. Hay muchos puntos en común acerca de cómo se aproximan un artista y un científico a un problema o a un concepto. Hay algo de intuitivo o incluso de emocional que les une en algún punto de su proceso creativo o de investigación.

Muchos científicos inician sus investigaciones atraídos por un concepto que capta su atención, al igual que los artistas. Las intuiciones básicas que científicos y artistas, al menos algunos de ellos, manifiestan cuando van más allá de la apariencia superficial de un objeto o de una idea. Y cómo esa intuición les permite entender una forma o les provoca una emoción.

Desarrollo de la obra


La anatomía, por lo tanto, estudia las características, la localización y las interrelaciones de los órganos que forman parte de un organismo vivo. Esta disciplina se encarga de desarrollar un análisis descriptivo de los seres vivientes.

El término designa tanto la estructura en sí de los organismos vivientes, como la rama de la biología que estudia dichas estructuras.


Así, en este proyecto se estudia el organismo vivo que conforma el paisaje. 


Ciencia es una investigación sin fin buscando descubrir hechos y establecer relaciones entre ellos. Hay muchos puntos en común acerca de cómo se aproximan un artista y un científico a un problema o a un concepto. Hay algo de intuitivo o incluso de emocional que les une en algún punto de su proceso creativo o de investigación.
Muchos científicos inician sus investigaciones atraídos por un concepto que capta su atención, al igual que los artistas. Las intuiciones básicas que científicos y artistas, al menos algunos de ellos, manifiestan cuando van más allá de la apariencia superficial de un objeto o de una idea. Y cómo esa intuición les permite entender una forma o les provoca una emoción. 

He superpuesto imágenes de vegetación con dibujos de Ramón y Cajal, que, en el aspecto estético, mantienen una coherencia formal. Se establece un juego visual donde percibimos la imagen como un estudio anatómico. Las ilustraciones que he elegido van en función de la imagen paisajística, así, en el cuadro que representa un tallo con una flor, los dibujos que la acompañan mantienen semejanzas formales en cuanto a su distribución y ramificación.


La silueta de un árbol contra un cielo anaranjado nos sugiere también la representación de un sistema circulatorio. Esto es debido a que los tejidos vivos tienen unas estructuras que tienden a repetirse, por lo cual el paisaje es un elemento vivo, que no está tan alejado de nosotros.

Se analizan las estructuras que conforman el paisaje, como lo miembros de un organismo, al igual que se estudian los órganos o células de otros seres vivos.

Los cuadros de este proyecto combinan el uso de dos técnicas, la primera es el uso del acrílico, mediante el cual se establece la imagen de “base” y todo el fondo, que es de un tono marfil. Este color realza el carácter de estudio anatómico, recuerda al papel antiguo y también a los colores del hueso, de la tierra, y por tanto aporta un entorno cálido y orgánico.


















La otra técnica utilizada es la transferencia de un dibujo mediante grafito, lo cual crea una superposición de imágenes dada la transparencia que aporta, dejando entrever la imagen de debajo. Se crea así un tejido que enlaza las dos imágenes. 

18 jul 2016

Momentos. esculturas efímeras de Laura Torrico

Momentos, esculturas efímeras 

A lo largo del desarrollo de este proyecto artístico, lo primero que establecí fue una inquietud que quería expresar, y poco a poco fui buscando una manera de que la obra y el concepto se integraran lo mejor posible.

El concepto en torno al cual gira todo mi proyecto es básicamente la idea de que el tiempo es irrecuperable, la fugacidad del momento perdido. Por nuestra propia memoria tenemos una sensación de que los sucesos ocurridos permanecen casi como si continuaran en el lugar que ocurren durante un tiempo subjetivo, pero en realidad se pierden constante y completamente aunque nuestra memoria los almacene como si el tiempo pudiera ser acumulable. En el afán de retener las experiencias vividas, o de tener una documentación de cualquier tipo de proceso que cambia naturalmente al paso del tiempo, tomamos fotografías, incluso vídeos, que nos permiten recordar, pero nunca volver atrás, porque, incluso viendo un vídeo de algo que ocurrió en el pasado, estamos viviendo un momento que igualmente se desvanecerá.

El paso del tiempo hace posible la evolución de todas las cosas y lo efímero tiene una belleza muy particular. Durante el proceso de investigación desarrollé varias ideas que me condujeron hacia la resolución de una obra que creo que se corresponde con mis intenciones expresivas. Primero quise darle un aspecto objetual, basándome en algo escultórico o volumétrico, pero pronto descarté esa primera idea. Más tarde busqué un significado a través de fotografías que representaban huellas, indicaciones de objetos que estuvieron en un momento anterior en una ubicación y por el incontrolable paso del tiempo ya no estaban en el momento  de tomar la fotografía. Me pareció algo más acertado pero no expresaba la parte frustrante que encuentro al obligado camino que nos marca el tiempo.

Boceto de la morfología
de marco a utilizar

Buscando caminos en lo relacionado al arte efímero, reparé en que las velas pueden ser una muy buena canalización para una idea que quiere representar algo que transcurre en el tiempo y desaparece, siendo completamente irrecuperable de manera literal. Mi primera idea fue colgar varias velas y dejar que, al mismo tiempo que se consumían y transformaban por el paso del tiempo que permite a los procesos evolucionar y ejercer distintos efectos, su cera fuera poco a poco cubriendo el representante de lo opuesto de la idea que intento expresar: la fotografía, como símbolo de la memoria e ilusión de recuperación de momentos pasados.


Llegué mediante este proceso a la conclusión final: la construcción de unos marcos en cera, en parafina relamente (material con el que se fabrican las velas al uso), dado que iban a disponer de mecha para ser encendidas y consumidas. La idea es precisamente manifestar que mi concepto es completamente opuesto al que fundamenta la fotografía. Son piezas efímeras, que una vez prendidas y derretidas son irrecuperables. Esta obra es la conclusión de todas las ideas que he venido desarrollando desde que empecé la investigación de mi proyecto.

Proceso de la primera pieza de prueba.

Para su realización saqué varios moldes de escayola a partir de marcos para fotografías. Una vez tuve los moldes los rellené con cera de vela de la siguiente manera: primero empapando la escayola para evitar la adherencia de la cera y después colocaba un trozo de papel de aluminio en la parte central del marco, donde no es marco sino soporte para una fotografía, ahora explicaré el por  qué de esto. 

Como estos marcos son soportes para imágenes, he utilizado  una técnica de transferencia para velas. El primer intento fue el de hacerlo por  su método, aplicando una imagen impresa sobre un papel muy fino, sirve cualquiera que sea muy fino, en mi caso utilicé uno que se emplea para patronaje y no sé cuál es su nombre. Después apliqué calor, pero descubrí que los relieves producidos por el molde  se derretían pronto con este uso de la técnica, así que opté por aplicar el papel directamente en la cera derretida.

Para ello, sobre el molde empapado de agua colocaba el papel de aluminio para que el papel con la imagen no se mojara, dado que esto lo arruinaría completamente. Después vertía sobre el molde una cantidad de cera suficiente para cubrir todos los niveles pero dejando espacio por arriba. Colocaba las mechas de vela y rellenaba con la cera hasta completar la altura total. La cera la desmoldaba antes de que estuviera completamente fría para que no se pegara a la escayola. Para sostener estos marcos primero pensé en hacerles unas cuñas de cera también, pero según pude observar con el marco de prueba, se deformaba mucho y además era menos estético y resistente, así que me decidí por la construcción de unos soportes hechos con alambre acerado soldado con estaño provenientes de soporte de relé (material eléctrico).

Las piezas finales son efímeras, tienen una duración delimitada por el proceso que conllevan y la manera en la que las expuse fue prendiéndolas el primer día de la inauguración y dejé que se consumieran. Una vez derretidas quedaron sus restos de cera como huella metafórica de lo que estuvo ahí y nunca volverá a estar.










13 jun 2016

Leyendas

Leyendas, la autenticidad del ser frente a una sociedad intoxicada



Ilustración Sacerdotisa Blanca de Laura Torrico
La vida superficial ha sumergido al hombre en una crisis sociocultural y lo ha masificado, porque ha renunciado a su interioridad, a ser él mismo, y este fenómeno lo llena de confusión, de dudas y de incredulidad. 

La antigua represión de la sexualidad se ha convertido en la vida moderna en la represión de la autenticidad. 
Ilustración Caperucita de Laura Torrico

En la sociedad actual al llegar a la edad adulta, creemos que la felicidad y el amor son privilegios que tenemos que ganarnos, y hacernos valer para conseguirlos. Incluso, que debemos luchar para no perderlos. Es una percepción totalmente errónea causada por la construcción de la sociedad actual, donde prima una competitividad extrema y vale mucho más lo material que lo espiritual.

De pequeños, somos educados bajo un sistema de mentiras que nos pone en la tesitura de si mostrarnos tal como somos y exponernos al rechazo, o comportarnos como creemos que debemos ser para agradar a los demás. 

Debido a la fragilidad y el miedo, aprendemos a ocultar nuestros sentimientos reales y olvidarnos quienes somos en realidad, dejamos nuestra esencia a un lado y construirnos máscaras con las que buscamos la aceptación en los demás. Pero son ineficaces para evitar el dolor; sólo sirven para porponerlo hasta que se hace insoportable.

Los protagonistas de estas ilustraciones se reafirman como individuos fuertes. Me he basado en la imaginería de los cuentos clásicos, para mostrar la ruptura con el las convenciones sociales a las que estamos tan arraigados para mostrarnos su verdadera esencia. 
Ilustración Blancanieves de Laura Torrico

Es el caso de una particular Caperucita, que vuelve a su origen para imponer su humanidad frente a la bestia y se libera de toda opresión. 

Una Blancanieves inmortal y poderosa con caracterización vampírica, y al mismo tiempo conservadora de todo su encanto y belleza. 

Un hombre que se libera de la bestia a través de la sinceridad. Un gesto con el que se desenmascara y nos muestra la pureza de su alma, que permanecía contaminada por el dictamen de ciertas convenciones sociales.

La Sacerdotisa domina almas de humanos y animales, poseedora de una supremacía mágica que le permite intervenir en el ciclo vital de su entorno. Su máscara es un cráneo, símbolo de su superiodad, así como su lechuza como representación de la comunicación entre especies. 

Todos los personajes aparecen vinculados con algún animal, que refleja su tótem, vínculo con su naturaleza propia y lucha contra las normas establecidas. Este animal guía simboliza su esencia única, una personalidad característica que lo diferenciaba del resto de las especies, y en este caso, del resto de individuos humanos, volviendo a la raíz que le hace ser realmente quien es.


Ilustración Bello de Laura Torrico

5 jun 2016

Día Mundial del Medio Ambiente

Tolerancia cero para el comercio ilícito de las especies silvestres


Ilustración Ira de Laura Torrico

Hoy, día 5 de junio se celebra el Día mundial del medio ambiente. El lema de este año es Tolerancia cero para el comercio ilícito de las especies silvestres. 

El tráfico ilegal de la fauna y la flora empuja a la extinción a muchas especies acabando con la biodiversidad. No sólo sufren animales y plantas, sino que este negocio empobrece a las comunidades locales enriqueciendo sólo a los dirigentes de estas prácticas. 

Para acabar con el comercio ilegal de animales hay que abordar varias vías. Desde luego es importante reducir al máximo la demanda de estos productos, para que deje de ser un negocio rentable. se puede influir a través de la legislación y la educación.


Por ejemplo el tráfico de cuerno de rinoceronte se redujo drásticamente debido a la restricción de su uso en medicina en China, sustituyéndolo por cuerno de búfalo. Sin embargo en los últimos años se ha vuelto a disparar debido a nuevos usos como hacer vino, o curar la resaca, lo cuales son aún más absurdos que el primero.

Ilustración Lujuria de Laura Torrico
Las medidas educativas son un buen pilar para acabar con estas prácticas ya que la ignorancia y supersticiones son los principales motivos que llevan a la población a demandar productos milagrosos para curar o solucionar sus problemas.

En Vietnam se han llevado a cabo varias campañas explicando que el cuerno no sólo no tiene ninguna propiedad curativa, sino que con su tráfico se produce más pobreza y corrupción además de llevar a la extinción de una forma innecesariamente cruel a los rinocerontes.



El terrible caso de la sopa de aleta de tiburón

Ilustración Gula de Laura Torrico
El finning es la terrible práctica que consiste en capturar tiburones en alta mar, cortarles las aletas y desechar a los animales por la borda dejándoles morir desangrados y mutilados.

El motivo es que resulta mucho más rentable llenar los barcos con kilos de aletas (unos 500€el kilo) que con tiburones enteros (su carne se vende a 3 ó 4€el kilo), y la moralidad no tiene cabida en esta cultura.

Debido a las absurdas supersticiones orientales que le atribuyen cualidades curativas, las clases altas chinas la consumen en la famosa sopa como símbolo de estatus.  Por si fuera poco, el nivel adquisitivo de la población china ha aumentado considerablemente en los últimos años, por lo cual la pesca de tiburones ha aumentado.

Por suerte las autoridades empiezan a ser conscientes de la grave amenaza que esto supone, pero llegan demasiado tarde. Por una parte la pesca de algunas especies se tiburones está prohibida, pero es muy difícil reconocer la procedencia sólo por las aletas. Sin embargo en el mercado negro las aletas procedentes de esas especies se venden mucho más caras.

La mayoría de especies de tiburón son longevas y crecen lentamente, madurando tarde y produciendo pocas crías. Estos factores biológicos hacen que los tiburones sean especialmente vulnerables a la sobrepesca y que la recuperación de sus poblaciones pueda ser lenta, por lo cual si no detenemos pronto estas prácticas puede que desaparezcan muchas especies de tiburones.

Ilustración Pereza de Laura Torrico
De hecho, hay muy poca información sobre las poblaciones de cada una de las especies actuales, así como de la cantidad de ejemplares de cada una que están desapareciendo por culpa del tráfico ilegal, lo cual dificulta aún más un conteo del impacto que supone. 






11 may 2016

La Inocencia en la historia del arte

La inocencia en la historia del arte

A lo largo de la historia del arteinfinidad de artistas han reflejado en sus obras la inocencia o más bien la pérdida de esta.

Quien conozca algo de mi obra, sabrá que es un tema que me intriga constantemente, sobretodo cómo los humanos son intoxicados a menudo por la sociedad. 

Hunt en su obra El despertar de la conciencia, nos habla de la inocencia pérdida, aunque de forma muy velada y expresada de forma simbólica. No debemos olvidar que para los prerrafaelitas la finalidad del arte es la educación moral. Las obras de Hunt eran muy moralistas y estaban cargadas de  simbolismo religioso, para lo cual utilizaba un lenguaje lleno de signos, adornado de detallismo y colorido. En El despertar de la conciencia muestra a una mujer levantándose del asiento que comparte con su seductor. La expresión ensimismada de su rostro se debe a que en ese momento el amante está tocando la canción Oft in the Stilly Night (a menudo en el silencio de la noche) que habla de las oportunidades perdidas y la memoria de un pasado feliz. Entonces mira a través de la ventana que tiene delante, que podemos apreciar porque se ve reflejada en el espejo de atrás. El cuadro se llama el despertar de la conciencia, porque muestra el momento en el que ella se da cuenta de su degradación moral y añora su anterior inocencia. Mira la libertad del jardín. Es evidente que ella no es su esposa, no lleva anillo de casada, y el sombrero de él está sobre la mesita, lo que da a entender que es una visita, que no vive allí. El pintor nos muestra un joven adinerado y bien vestido. La jaula que él le ha ofrecido a ella es una habitación suntuosa, abigarrada, de estilo Victoriano, con colores muy intensos. La imagen del pájaro que intenta liberarse de las garras del gato, y la del reloj atrapado en el cristal, simbolizan la situación de ella, de esclavitud.

En Millais, uno de los prerrafaelitas, el simbolismo de pureza e inocencia en la representación de niños, alcanza en el artista ingles un especial significado y sus delicadas pinturas me conmueven más que las de otros artistas que también han representado niños en sus trabajos. Artistas como los impresionistas, más concretamente Renoir, reflejaron la inocencia del mundo infantil. De igual manera, a finales del siglo XIX, muchos pintores de diferentes corrientes artísticas retrataron niños.

Siguiendo con los prerrafaelitas, el concepto de arte que aplicaban a sus obras me atrae en el sentido del acabado de todas las zonas del cuadro. Es algo parecido a lo que ocurre con las obras de Cézanne, sobre todo de su primera época.

De los artistas contemporáneos se puede destacar el trabajo del fotógrafo Michal Chelbin, cuyas obras tienen un aura de tristeza en todos los retratados, pero que es aún más evidente en los niños. Con la poses para nada naturales sino muy forzadas consigue convertir en mapas psíquicos la visión de los jóvenes retratados y podemos palpar en sus miradas el miedo a volver a sus vidas cotidianas.

Otro fotógrafo, David Houncheringer, con su serie ¿Quieres morir hoy? ha realizado una genial y tétrica obra en donde encontramos por ejemplo la masacre del instituto Columbine. La relación cada vez más cercana entre infancia y violencia y la consiguiente pérdida de valores de la sociedad occidental.

Las nuevas técnicas empleadas por artistas como el equipo Diluvio, van también en la dirección de mi propuesta. Por medio de actuaciones grabadas con vídeo, representan la angustia y la transformación de niños y jóvenes en seres monstruosos, mientras que los seres más cercanos a ellos no lo quieren ver como tal.

El joven fotógrafo Nathan Shafer sigue la misma línea que los anteriores artistas, y sorprende por sus espectaculares montajes.

El fotógrafo canadiense Jonathan Hobin en su controvertido y polémico trabajo In the Playroom, se pregunta qué es lo que ven los niños en la televisión y como pueden influir esas imágenes en su comportamiento. En esta polémica colección de imágenes se refleja como los niños pueden adoptar o imitar las situaciones que ven en la pequeña pantalla. Y deja la pregunta queda en el aire de si deberían los niños ver todas estas cosas por televisión, y si es posible que la violencia que se ve a todas horas afecte a su comportamiento. 

Fred Einaudi es un pintor nacido en Nevada y que reside actualmente en San Francisco. Su obra está llena de contrastes, su encanto radica en esa mezcla entre lo real y lo irreal, entre la inocencia de la niñez y la muerte, tema este que toca a menudo y que pasa a ser su principal motivo a la hora de pintar y la razón de encontrar numerosas claveras y máscaras en sus pinturas.

Algunas de sus obras más significativas: La Patriota, Donut de chocolate, La Sirena, Especimen, Patas de Arroz, Homunculus, El Hambre, Buttonmaker, Postales desde el Apocalipsis.

Yuka Yamaguchi, nacida en Kobe, Japón, es una artista un tanto especial. Yuka es autodidacta y actualmente reside en Canadá, donde decidió crear un blog para dar a conocer sus ilustraciones. Ha creado un mundo surrealista donde el colorido de la forma contrasta con la oscuridad del contenido, donde lo infantil  se mezcla con lo grotesco.

Yamaguchi nos ofrece una serie de mutaciones entre niños y animales, pequeños seres con los órganos vitales fuera del cuerpo, mutilaciones de manos y pies, trasplantes de cara, y todo ello aderezado con la eterna sonrisa oriental de sus niños.

24 abr 2016

Ilustraciones de Laura Torrico del Jajilé Azul

IV Maratón de cuentos e ilustración: Qué pinto yo en este cuento 



El pasado viernes día 22 de abril celebramos la Noche de los libros como todos los años con un maratón de cuentos e ilustración llamado Qué pinto yo en este cuento. 

Durante el evento el cuentista Javier Tonda contó varias historias a los más pequeños mientras nosotros realizábamos las ilustraciones. Los niños participaron de las historias y disfrutaron mucho con ellas, que fueron: Las habas mágicas, El Jajilé azul y La princesa Bola de Nieve.

Yo me decanté por ilustrar el cuento del Jajilé azul, una bonita historia que enseña a los niños a aceptar y valorar sus cualidades, os dejo el cuento completo por si no lo conocíais.

El jajilé azul

En Áfica, en un inmenso y oscuro bosque, viven unos jabalíes grises. Con el hocico escarban en la tierra en busca de raíces o ricas setas. Por la noche duermen en un lodazal grande y negro. Por la mañana corren al lago y beben agua. Uno de estos jabalíes está siempre solo, escarbando en la tierra.

No le gustan los demás jabalíes. Piensa: “¡Qué feísimos son todos! Tan grises y tan gordos, con esos hocicos en la cara.” Pero ese jabalí no sabe que él es igual que los demás: gordo y gris como todos los jabalíes. Grita cuando los demás se acercan a él y los amenaza con sus largos colmillos.

Quiere que todas las raíces, todas las setas del bosque sean sólo para él. Duerme solo en un pequeño charco de fango. Por la mañana, cuando los demás todavía roncan en el lodazal grande y negro, él corre solitario hasta el lago. No quiere beber agua con los demás. Quiere el lago para él solo.

Pero un día, el lago está tan claro y tranquilo que el jabalí se refleja en el agua. ¡Y se ve por primera vez a sí mismo! Ve que es igual que los demás; gordo y gris, como todos los jabalíes. ¡Y tiene un enorme hocico en la cara! Al principio se asusta, luego grita y patalea en el suelo con furia y rabia. Y todos los pájaros salen volando de sus nidos. Luego, se queda triste, y dos grandes lágrimas le brotan de los ojos.

En el agua nadan bonitos peces de colores. El más grande es tan azul, como una piedra preciosa. Entonces el jabalí piensa: "¡Qué bonito es! Y yo soy gris y feo por todas partes. Me gustaría ser tan azul como ese pez."

Vuelve corriendo a su pequeño charco de fango negro. No quiere comer nada en todo el día. Sólo piensa en el pez azul. Muy triste, se queda dormido. Y por la mañana, cuando se despierta, ¡se ha vuelto azul, muy azul, tan azul como aquel bonito pez grande!

El jabalí está muy contento y orgulloso. Corre lo más deprisa que puede. ¡Los demás animales tienen que ver lo bonito que el jabalí se ha vuelto!

En seguida se encuentra con las jirafas. En aquel momento están comiendo hojas de los árboles. Tienen la cabeza tan alta que ni siquiera ven al jabalí que está en el suelo. El jabalí chilla, gruñe y patalea. Pero las jirafas siguen comiendo. Entonces el jabalí piensa: "¡Qué bonitas son las jirafas, con sus largos y esbeltos cuellos! Y yo lo tengo todo corto y gordo. Me gustaría tener el cuello así de largo." Regresa corriendo a su pequeño charco de fango negro. Se pasa todo el día pensando en las jirafas. Luego, se queda dormido. Y por la mañana, cuando se despierta, ¡tiene un cuello largo, un cuello como el de las jirafas!

El jabalí está muy contento y orgulloso. Corre lo más deprisa que puede. ¡Los demás animales tienen que ver lo bonito que el jabalí se ha vuelto!

Un león acecha entre las altas hierbas, y su melena resplandece al sol. El jabalí se asusta y sale corriendo. Piensa: "¡Qué bonito y fuerte es el león! ¡Qué aspecto tan grandioso tiene con esa melena! Y yo estoy desnudo y apenas tengo pelo. Me gustaría tener una melena como la del león."  Se pasa todo el día pensando en el león. Luego, se queda dormido. Y por la mañana, cuando se despierta, ¡tiene una melena de león!

El jabalí está muy contento y orgulloso. Corre lo más deprisa que puede. Va a buscar a todos los animales  que están en el río. ¡Que por fin vean lo bonito que el jabalí se ha vuelto!

Pero al verlo todos los animales salen corriendo. Se asustan de su melena de león. Los monos chillan. El rinoceronte gruñe. El cocodrilo golpea furioso con la cola. Todos los papagayos gritan con fuerza:
-¿Qué animal eres? Dinos tu nombre. ¿Qué animal eres? Dinos tu nombre.

¿Qué debe decir el jabalí? Piensa: "Con este color azul tan maravilloso, con este cuello tan largo y esta melena, ya no soy un jabalí. Ahora tendré un nombre nuevo. Regresa corriendo a su pequeño charco de fango negro. Se pasa todo el día pensando en su nuevo nombre. Pero de tanto pensar le entra sueño. En seguida se queda dormido. Y por la mañana, cuando se despierta, ¡todavía no sabe cómo se llama! Se avergüenza de no tener nombre. Piensa: "Los demás animales se van a reír. ¡Me voy lejos de aquí! Me voy a ir con las personas. Las personas son listas. Seguro que saben qué animal soy ahora.

Se pone en camino hacia la ciudad. Pasa por los campos de arbustos y por los campos de hierbas. Donde se acaba la hierba está el desierto. El desierto es muy grande y está vacío. Sólo hay arena y piedras, sólo crecen cardos y cactus, no hay raíces ni ricas setas. Tampoco hay ningún fresco charco de fango negro ni ningún lago con agua, sólo desierto. El sol quema, la arena está tan caliente como el fuego. El jabalí azul apenas puede ya andar.

Entonces pasa un avestruz corriendo delante de él. En seguida el jabalí piensa: "¡Qué bonito es! Qué deprisa corre el avestruz. Y yo, con estas patas tan cortas, me quedo aquí, atrapado en la arena. Me gustaría tener las patas así de largas." Se tumba en un hoyo en la arena caliente del desierto y en seguida se queda dormido. Y por la mañana, cuando se despierta, ¡tiene unas patas largas, tiene unas patas como las del avestruz! El jabalí está otra vez muy contento y orgulloso. Sale corriendo y en seguida llega a la ciudad.

Toda la gente corre por la calle. Nunca han visto un animal como ése. Y uno grita: -Es un jabalí. Seguro, tiene hocico en la cara.

El jabalí chilla de rabia y le lanza un golpe.

Otro grita:
-No, mirad ese cuello tan largo. Ese animal tiene cuello de jirafa.

El animal gruñe y sacude la cabeza. Quiere tener un nombre nuevo.

Y otro grita:
-¡Es un león!

Y mucha gente sale corriendo porque tiene miedo.

Una niña vestida de rojo grita:
-¡Un ja-ji-lé, es un jajilé azul!

Y todos los demás gritan:
-¡Sí, un jajilé!

Entonces el animal se ríe. Estira su largo cuello. Sacude su vistosa melena de león. Levanta las largas patas de avestruz. Brinca, salta y baila. ¡Está tan contento! Todos aplauden, y los niños gritan:
-¡Bien! ¡Bien!

El jajilé baila todo el día. Está muy contento de tener un nombre nuevo. Y por la noche se echa en el centro de la calle. Pronto se queda dormido porque está muy cansado. Duerme profundamente. Por la mañana, cuando se despierta, ¡el pobre jajilé está en una jaula! Los hombres lo han encerrado, lo han capturado mientras dormía.

En la jaula hay un letrero con su nombre. Le han puesto agua, y un trozo de carne, y zanahorias y ensalada. Pero el jajilé no quiere comer nada de eso. La gente lo mira desde fuera de la jaula, y también está allí la niña del vestido rojo. Quieren que el animal baile. ¿Por qué no baila? Los niños gritan:
-¡Querido jajilé! ¡Anda, bonito animal azul, baila un poco!

¿Cómo va a bailar en una jaula tan estrecha? ¿Cómo va a bailar si está muy triste? El jajilé se sienta en un rincón de la jaula. Mira a los pájaros que vuelan por el cielo. Piensa: "¡Qué bonitos y qué bien vuelan en libertad! Y yo tengo que estar aquí, en esta jaula tan estrecha. Me gustaría tener alas, como los pájaros." Se pasa todo el día pensando en los pájaros. No come ni bebe. Tampoco baila. Luego, se queda dormido. Y por la mañana, cuando se despierta, ¡tiene unas grandes alas azules! ¡El jajilé puede volar! ¡Está feliz! Con sus largos colmillos pincha la carne y las ricas zanahorias y la ensalada. Luego, coge el cacharro del agua con la boca y sale volando de su estrecha jaula.

En el jardín de la niña del vestido rojo deja caer dos grandes plumas azules, una de cada una de sus bonitas alas nuevas. Quiere darle las gracias por el nombre. La niña ve las plumas en el camino y se las pone en el pelo. Está muy contenta.

El jajilé sigue volando hasta el desierto y al avestruz le regala el cacharro del agua. El avestruz salta de alegría por la arena. ¡Ahora ya puede recoger el rocío y las gotas de lluvia!

El jajilé sigue volando, cada vez más lejos. Al pasar por encima de los leones, deja caer la carne sobre ellos.
-¡Gracias!- ruge el león, y mueve la cola.

El jajilé sigue volando, cada vez más lejos. Por la tarde llega a donde están las jirafas. Les deja la ensalada en un árbol. ¡Las jirafas nunca han comido unas hojas tan ricas! Todas están muy contentas. Saludan al jajilé azul con sus largos y esbeltos cuellos. El jajilé se pasa el día volando. Sólo piensa en el inmenso bosque. Está muy cansado, pero vuela y vuela durante toda la noche.

Y por la mañana, cuando amanece, llega de nuevo a su bosque. Deja caer las zanahorias en el gran lodazal negro. Los jabalíes se sorprenden de que, de pronto, caigan zanahorias de los árboles. Chillan, y se relamen de gusto. El jajilé los mira y piensa: "¡Qué alegres son estos jabalíes! ¡Qué contentos se reparten las zanahorias! Y yo estoy solo. Seguro que no existe en todo el bosque ni en todo el mundo otro jajilé azul, sólo yo. Y nunca, nunca más, pobre de mí, podré dormir en un charco de fango negro y caliente. No podré hacerlo con estas alas tan grandes, y esta melena, y este cuello tan largo." Muy triste, se posa sobre un árbol y llora porque ya no es un jabalí. Luego, se queda dormido.

Y por la mañana, cuando amanece, ¡el jajilé es un jabalí! ¡De nuevo está tan gris y gordo como antes!

Grita de alegría y despierta a los demás jabalíes. Éstos se alegran mucho de ver de nuevo al jabalí del pequeño charco de fango negro. En seguida corren todos juntos hacia el lago. Luego escarban juntos en la tierra. Y por la noche se echan todos juntos a dormir en el gran lodazal negro.

Entonces, el jabalí, que ya no es un jajilé azul, piensa: "No es cierto que todos los jabalíes sean iguales: gordos y grises. ¡Qué tonto he sido! Uno tiene un ricito detrás de la oreja; otro tiene el rabo fino como un pincel; otro escarba mejor que ninguno; otro chilla más fuerte que los demás; otro corre más deprisa que nosotros; otro gruñe mejor. ¿Y yo? ¡Yo sé bailar!"

Y baila de alegría, a la luz de la luna, alrededor del gran lodazal negro. ¡Y los demás jabalíes bailan con él!

Aunque a veces deseemos ser cosas que no somos y tener cosas que no tenemos debemos aceptarnos tal como somos... porque todos tenemos cosas buenas que compartir con los demás. 

 

Un jabalí gordo y gris quiere ser distinto de cómo es y sus deseos se convierten en realidad...

 

Pero cuando ha conseguido ser como él había ido deseando, se da cuenta de que no es feliz.


Autora: Ursula Wölfel
Editorial: SM, colección El barco de vapor