13 jun 2016

Leyendas

Leyendas, la autenticidad del ser frente a una sociedad intoxicada



Ilustración Sacerdotisa Blanca de Laura Torrico
La vida superficial ha sumergido al hombre en una crisis sociocultural y lo ha masificado, porque ha renunciado a su interioridad, a ser él mismo, y este fenómeno lo llena de confusión, de dudas y de incredulidad. 

La antigua represión de la sexualidad se ha convertido en la vida moderna en la represión de la autenticidad
Ilustración Caperucita de Laura Torrico

En la sociedad actual al llegar a la edad adulta, creemos que la felicidad y el amor son privilegios que tenemos que ganarnos, y hacernos valer para conseguirlos. Incluso, que debemos luchar para no perderlos. Es una percepción totalmente errónea causada por la construcción de la sociedad actual, donde prima una competitividad extrema y vale mucho más lo material que lo espiritual.

De pequeños, somos educados bajo un sistema de mentiras que nos pone en la tesitura de si mostrarnos tal como somos y exponernos al rechazo, o comportarnos como creemos que debemos ser para agradar a los demás. 

Debido a la fragilidad y el miedo, aprendemos a ocultar nuestros sentimientos reales y olvidarnos quienes somos en realidad, dejamos nuestra esencia a un lado y construirnos máscaras con las que buscamos la aceptación en los demás. Pero son ineficaces para evitar el dolor; sólo sirven para porponerlo hasta que se hace insoportable.

Los protagonistas de estas ilustraciones se reafirman como individuos fuertes. Me he basado en la imaginería de los cuentos clásicos, para mostrar la ruptura con el las convenciones sociales a las que estamos tan arraigados para mostrarnos su verdadera esencia. 
Ilustración Blancanieves de Laura Torrico

Es el caso de una particular Caperucita, que vuelve a su origen para imponer su humanidad frente a la bestia y se libera de toda opresión. 

Una Blancanieves inmortal y poderosa con caracterización vampírica, y al mismo tiempo conservadora de todo su encanto y belleza. 

Un hombre que se libera de la bestia a través de la sinceridad. Un gesto con el que se desenmascara y nos muestra la pureza de su alma, que permanecía contaminada por el dictamen de ciertas convenciones sociales.

La Sacerdotisa domina almas de humanos y animales, poseedora de una supremacía mágica que le permite intervenir en el ciclo vital de su entorno. Su máscara es un cráneo, símbolo de su superiodad, así como su lechuza como representación de la comunicación entre especies. 

Todos los personajes aparecen vinculados con algún animal, que refleja su tótem, vínculo con su naturaleza propia y lucha contra las normas establecidas. Este animal guía simboliza su esencia única, una personalidad característica que lo diferenciaba del resto de las especies, y en este caso, del resto de individuos humanos, volviendo a la raíz que le hace ser realmente quien es.


Ilustración Bello de Laura Torrico

5 jun 2016

Día Mundial del Medio Ambiente

Tolerancia cero para el comercio ilícito de las especies silvestres


Ilustración Ira de Laura Torrico

Hoy, día 5 de junio se celebra el Día mundial del medio ambiente. El lema de este año es Tolerancia cero para el comercio ilícito de las especies silvestres

El tráfico ilegal de la fauna y la flora empuja a la extinción a muchas especies acabando con la biodiversidad. No sólo sufren animales y plantas, sino que este negocio empobrece a las comunidades locales enriqueciendo sólo a los dirigentes de estas prácticas. 

Para acabar con el comercio ilegal de animales hay que abordar varias vías. Desde luego es importante reducir al máximo la demanda de estos productos, para que deje de ser un negocio rentable. se puede influir a través de la legislación y la educación.


Por ejemplo el tráfico de cuerno de rinoceronte se redujo drásticamente debido a la restricción de su uso en medicina en China, sustituyéndolo por cuerno de búfalo. Sin embargo en los últimos años se ha vuelto a disparar debido a nuevos usos como hacer vino, o curar la resaca, lo cuales son aún más absurdos que el primero.

Ilustración Lujuria de Laura Torrico
Las medidas educativas son un buen pilar para acabar con estas prácticas ya que la ignorancia y supersticiones son los principales motivos que llevan a la población a demandar productos milagrosos para curar o solucionar sus problemas.

En Vietnam se han llevado a cabo varias campañas explicando que el cuerno no sólo no tiene ninguna propiedad curativa, sino que con su tráfico se produce más pobreza y corrupción además de llevar a la extinción de una forma innecesariamente cruel a los rinocerontes.



El terrible caso de la sopa de aleta de tiburón

Ilustración Gula de Laura Torrico
El finning es la terrible práctica que consiste en capturar tiburones en alta mar, cortarles las aletas y desechar a los animales por la borda dejándoles morir desangrados y mutilados.

El motivo es que resulta mucho más rentable llenar los barcos con kilos de aletas (unos 500€el kilo) que con tiburones enteros (su carne se vende a 3 ó 4€el kilo), y la moralidad no tiene cabida en esta cultura.

Debido a las absurdas supersticiones orientales que le atribuyen cualidades curativas, las clases altas chinas la consumen en la famosa sopa como símbolo de estatus.  Por si fuera poco, el nivel adquisitivo de la población china ha aumentado considerablemente en los últimos años, por lo cual la pesca de tiburones ha aumentado.

Por suerte las autoridades empiezan a ser conscientes de la grave amenaza que esto supone, pero llegan demasiado tarde. Por una parte la pesca de algunas especies se tiburones está prohibida, pero es muy difícil reconocer la procedencia sólo por las aletas. Sin embargo en el mercado negro las aletas procedentes de esas especies se venden mucho más caras.

La mayoría de especies de tiburón son longevas y crecen lentamente, madurando tarde y produciendo pocas crías. Estos factores biológicos hacen que los tiburones sean especialmente vulnerables a la sobrepesca y que la recuperación de sus poblaciones pueda ser lenta, por lo cual si no detenemos pronto estas prácticas puede que desaparezcan muchas especies de tiburones.

Ilustración Pereza de Laura Torrico
De hecho, hay muy poca información sobre las poblaciones de cada una de las especies actuales, así como de la cantidad de ejemplares de cada una que están desapareciendo por culpa del tráfico ilegal, lo cual dificulta aún más un conteo del impacto que supone. 






11 may 2016

La Inocencia en la historia del arte

La inocencia en la historia del arte

A lo largo de la historia del arteinfinidad de artistas han reflejado en sus obras la inocencia o más bien la pérdida de esta.

Quien conozca algo de mi obra, sabrá que es un tema que me intriga constantemente, sobretodo cómo los humanos son intoxicados a menudo por la sociedad

Hunt en su obra El despertar de la conciencia, nos habla de la inocencia pérdida, aunque de forma muy velada y expresada de forma simbólica. No debemos olvidar que para los prerrafaelitas la finalidad del arte es la educación moral. Las obras de Hunt eran muy moralistas y estaban cargadas de  simbolismo religioso, para lo cual utilizaba un lenguaje lleno de signos, adornado de detallismo y colorido. En El despertar de la conciencia muestra a una mujer levantándose del asiento que comparte con su seductor. La expresión ensimismada de su rostro se debe a que en ese momento el amante está tocando la canción Oft in the Stilly Night (a menudo en el silencio de la noche) que habla de las oportunidades perdidas y la memoria de un pasado feliz. Entonces mira a través de la ventana que tiene delante, que podemos apreciar porque se ve reflejada en el espejo de atrás. El cuadro se llama el despertar de la conciencia, porque muestra el momento en el que ella se da cuenta de su degradación moral y añora su anterior inocencia. Mira la libertad del jardín. Es evidente que ella no es su esposa, no lleva anillo de casada, y el sombrero de él está sobre la mesita, lo que da a entender que es una visita, que no vive allí. El pintor nos muestra un joven adinerado y bien vestido. La jaula que él le ha ofrecido a ella es una habitación suntuosa, abigarrada, de estilo Victoriano, con colores muy intensos. La imagen del pájaro que intenta liberarse de las garras del gato, y la del reloj atrapado en el cristal, simbolizan la situación de ella, de esclavitud.

En Millais, uno de los prerrafaelitas, el simbolismo de pureza e inocencia en la representación de niños, alcanza en el artista ingles un especial significado y sus delicadas pinturas me conmueven más que las de otros artistas que también han representado niños en sus trabajos. Artistas como los impresionistas, más concretamente Renoir, reflejaron la inocencia del mundo infantil. De igual manera, a finales del siglo XIX, muchos pintores de diferentes corrientes artísticas retrataron niños.

Siguiendo con los prerrafaelitas, el concepto de arte que aplicaban a sus obras me atrae en el sentido del acabado de todas las zonas del cuadro. Es algo parecido a lo que ocurre con las obras de Cézanne, sobre todo de su primera época.

De los artistas contemporáneos se puede destacar el trabajo del fotógrafo Michal Chelbin, cuyas obras tienen un aura de tristeza en todos los retratados, pero que es aún más evidente en los niños. Con la poses para nada naturales sino muy forzadas consigue convertir en mapas psíquicos la visión de los jóvenes retratados y podemos palpar en sus miradas el miedo a volver a sus vidas cotidianas.

Otro fotógrafo, David Houncheringer, con su serie ¿Quieres morir hoy? ha realizado una genial y tétrica obra en donde encontramos por ejemplo la masacre del instituto Columbine. La relación cada vez más cercana entre infancia y violencia y la consiguiente pérdida de valores de la sociedad occidental.

Las nuevas técnicas empleadas por artistas como el equipo Diluvio, van también en la dirección de mi propuesta. Por medio de actuaciones grabadas con vídeo, representan la angustia y la transformación de niños y jóvenes en seres monstruosos, mientras que los seres más cercanos a ellos no lo quieren ver como tal.

El joven fotógrafo Nathan Shafer sigue la misma línea que los anteriores artistas, y sorprende por sus espectaculares montajes.

El fotógrafo canadiense Jonathan Hobin en su controvertido y polémico trabajo In the Playroom, se pregunta qué es lo que ven los niños en la televisión y como pueden influir esas imágenes en su comportamiento. En esta polémica colección de imágenes se refleja como los niños pueden adoptar o imitar las situaciones que ven en la pequeña pantalla. Y deja la pregunta queda en el aire de si deberían los niños ver todas estas cosas por televisión, y si es posible que la violencia que se ve a todas horas afecte a su comportamiento. 

Fred Einaudi es un pintor nacido en Nevada y que reside actualmente en San Francisco. Su obra está llena de contrastes, su encanto radica en esa mezcla entre lo real y lo irreal, entre la inocencia de la niñez y la muerte, tema este que toca a menudo y que pasa a ser su principal motivo a la hora de pintar y la razón de encontrar numerosas claveras y máscaras en sus pinturas.

Algunas de sus obras más significativas: La Patriota, Donut de chocolate, La Sirena, Especimen, Patas de Arroz, Homunculus, El Hambre, Buttonmaker, Postales desde el Apocalipsis.

Yuka Yamaguchi, nacida en Kobe, Japón, es una artista un tanto especial. Yuka es autodidacta y actualmente reside en Canadá, donde decidió crear un blog para dar a conocer sus ilustraciones. Ha creado un mundo surrealista donde el colorido de la forma contrasta con la oscuridad del contenido, donde lo infantil  se mezcla con lo grotesco.

Yamaguchi nos ofrece una serie de mutaciones entre niños y animales, pequeños seres con los órganos vitales fuera del cuerpo, mutilaciones de manos y pies, trasplantes de cara, y todo ello aderezado con la eterna sonrisa oriental de sus niños.

24 abr 2016

Ilustraciones de Laura Torrico del Jajilé Azul

IV Maratón de cuentos e ilustración: Qué pinto yo en este cuento 



El pasado viernes día 22 de abril celebramos la Noche de los libros como todos los años con un maratón de cuentos e ilustración llamado Qué pinto yo en este cuento. 

Durante el evento el cuentista Javier Tonda contó varias historias a los más pequeños mientras nosotros realizábamos las ilustraciones. Los niños participaron de las historias y disfrutaron mucho con ellas, que fueron: Las habas mágicas, El Jajilé azul y La princesa Bola de Nieve.

Yo me decanté por ilustrar el cuento del Jajilé azul, una bonita historia que enseña a los niños a aceptar y valorar sus cualidades, os dejo el cuento completo por si no lo conocíais.

El jajilé azul

En Áfica, en un inmenso y oscuro bosque, viven unos jabalíes grises. Con el hocico escarban en la tierra en busca de raíces o ricas setas. Por la noche duermen en un lodazal grande y negro. Por la mañana corren al lago y beben agua. Uno de estos jabalíes está siempre solo, escarbando en la tierra.

No le gustan los demás jabalíes. Piensa: “¡Qué feísimos son todos! Tan grises y tan gordos, con esos hocicos en la cara.” Pero ese jabalí no sabe que él es igual que los demás: gordo y gris como todos los jabalíes. Grita cuando los demás se acercan a él y los amenaza con sus largos colmillos.

Quiere que todas las raíces, todas las setas del bosque sean sólo para él. Duerme solo en un pequeño charco de fango. Por la mañana, cuando los demás todavía roncan en el lodazal grande y negro, él corre solitario hasta el lago. No quiere beber agua con los demás. Quiere el lago para él solo.

Pero un día, el lago está tan claro y tranquilo que el jabalí se refleja en el agua. ¡Y se ve por primera vez a sí mismo! Ve que es igual que los demás; gordo y gris, como todos los jabalíes. ¡Y tiene un enorme hocico en la cara! Al principio se asusta, luego grita y patalea en el suelo con furia y rabia. Y todos los pájaros salen volando de sus nidos. Luego, se queda triste, y dos grandes lágrimas le brotan de los ojos.

En el agua nadan bonitos peces de colores. El más grande es tan azul, como una piedra preciosa. Entonces el jabalí piensa: "¡Qué bonito es! Y yo soy gris y feo por todas partes. Me gustaría ser tan azul como ese pez."

Vuelve corriendo a su pequeño charco de fango negro. No quiere comer nada en todo el día. Sólo piensa en el pez azul. Muy triste, se queda dormido. Y por la mañana, cuando se despierta, ¡se ha vuelto azul, muy azul, tan azul como aquel bonito pez grande!

El jabalí está muy contento y orgulloso. Corre lo más deprisa que puede. ¡Los demás animales tienen que ver lo bonito que el jabalí se ha vuelto!

En seguida se encuentra con las jirafas. En aquel momento están comiendo hojas de los árboles. Tienen la cabeza tan alta que ni siquiera ven al jabalí que está en el suelo. El jabalí chilla, gruñe y patalea. Pero las jirafas siguen comiendo. Entonces el jabalí piensa: "¡Qué bonitas son las jirafas, con sus largos y esbeltos cuellos! Y yo lo tengo todo corto y gordo. Me gustaría tener el cuello así de largo." Regresa corriendo a su pequeño charco de fango negro. Se pasa todo el día pensando en las jirafas. Luego, se queda dormido. Y por la mañana, cuando se despierta, ¡tiene un cuello largo, un cuello como el de las jirafas!

El jabalí está muy contento y orgulloso. Corre lo más deprisa que puede. ¡Los demás animales tienen que ver lo bonito que el jabalí se ha vuelto!

Un león acecha entre las altas hierbas, y su melena resplandece al sol. El jabalí se asusta y sale corriendo. Piensa: "¡Qué bonito y fuerte es el león! ¡Qué aspecto tan grandioso tiene con esa melena! Y yo estoy desnudo y apenas tengo pelo. Me gustaría tener una melena como la del león."  Se pasa todo el día pensando en el león. Luego, se queda dormido. Y por la mañana, cuando se despierta, ¡tiene una melena de león!

El jabalí está muy contento y orgulloso. Corre lo más deprisa que puede. Va a buscar a todos los animales  que están en el río. ¡Que por fin vean lo bonito que el jabalí se ha vuelto!

Pero al verlo todos los animales salen corriendo. Se asustan de su melena de león. Los monos chillan. El rinoceronte gruñe. El cocodrilo golpea furioso con la cola. Todos los papagayos gritan con fuerza:
-¿Qué animal eres? Dinos tu nombre. ¿Qué animal eres? Dinos tu nombre.

¿Qué debe decir el jabalí? Piensa: "Con este color azul tan maravilloso, con este cuello tan largo y esta melena, ya no soy un jabalí. Ahora tendré un nombre nuevo. Regresa corriendo a su pequeño charco de fango negro. Se pasa todo el día pensando en su nuevo nombre. Pero de tanto pensar le entra sueño. En seguida se queda dormido. Y por la mañana, cuando se despierta, ¡todavía no sabe cómo se llama! Se avergüenza de no tener nombre. Piensa: "Los demás animales se van a reír. ¡Me voy lejos de aquí! Me voy a ir con las personas. Las personas son listas. Seguro que saben qué animal soy ahora.

Se pone en camino hacia la ciudad. Pasa por los campos de arbustos y por los campos de hierbas. Donde se acaba la hierba está el desierto. El desierto es muy grande y está vacío. Sólo hay arena y piedras, sólo crecen cardos y cactus, no hay raíces ni ricas setas. Tampoco hay ningún fresco charco de fango negro ni ningún lago con agua, sólo desierto. El sol quema, la arena está tan caliente como el fuego. El jabalí azul apenas puede ya andar.

Entonces pasa un avestruz corriendo delante de él. En seguida el jabalí piensa: "¡Qué bonito es! Qué deprisa corre el avestruz. Y yo, con estas patas tan cortas, me quedo aquí, atrapado en la arena. Me gustaría tener las patas así de largas." Se tumba en un hoyo en la arena caliente del desierto y en seguida se queda dormido. Y por la mañana, cuando se despierta, ¡tiene unas patas largas, tiene unas patas como las del avestruz! El jabalí está otra vez muy contento y orgulloso. Sale corriendo y en seguida llega a la ciudad.

Toda la gente corre por la calle. Nunca han visto un animal como ése. Y uno grita: -Es un jabalí. Seguro, tiene hocico en la cara.

El jabalí chilla de rabia y le lanza un golpe.

Otro grita:
-No, mirad ese cuello tan largo. Ese animal tiene cuello de jirafa.

El animal gruñe y sacude la cabeza. Quiere tener un nombre nuevo.

Y otro grita:
-¡Es un león!

Y mucha gente sale corriendo porque tiene miedo.

Una niña vestida de rojo grita:
-¡Un ja-ji-lé, es un jajilé azul!

Y todos los demás gritan:
-¡Sí, un jajilé!

Entonces el animal se ríe. Estira su largo cuello. Sacude su vistosa melena de león. Levanta las largas patas de avestruz. Brinca, salta y baila. ¡Está tan contento! Todos aplauden, y los niños gritan:
-¡Bien! ¡Bien!

El jajilé baila todo el día. Está muy contento de tener un nombre nuevo. Y por la noche se echa en el centro de la calle. Pronto se queda dormido porque está muy cansado. Duerme profundamente. Por la mañana, cuando se despierta, ¡el pobre jajilé está en una jaula! Los hombres lo han encerrado, lo han capturado mientras dormía.

En la jaula hay un letrero con su nombre. Le han puesto agua, y un trozo de carne, y zanahorias y ensalada. Pero el jajilé no quiere comer nada de eso. La gente lo mira desde fuera de la jaula, y también está allí la niña del vestido rojo. Quieren que el animal baile. ¿Por qué no baila? Los niños gritan:
-¡Querido jajilé! ¡Anda, bonito animal azul, baila un poco!

¿Cómo va a bailar en una jaula tan estrecha? ¿Cómo va a bailar si está muy triste? El jajilé se sienta en un rincón de la jaula. Mira a los pájaros que vuelan por el cielo. Piensa: "¡Qué bonitos y qué bien vuelan en libertad! Y yo tengo que estar aquí, en esta jaula tan estrecha. Me gustaría tener alas, como los pájaros." Se pasa todo el día pensando en los pájaros. No come ni bebe. Tampoco baila. Luego, se queda dormido. Y por la mañana, cuando se despierta, ¡tiene unas grandes alas azules! ¡El jajilé puede volar! ¡Está feliz! Con sus largos colmillos pincha la carne y las ricas zanahorias y la ensalada. Luego, coge el cacharro del agua con la boca y sale volando de su estrecha jaula.

En el jardín de la niña del vestido rojo deja caer dos grandes plumas azules, una de cada una de sus bonitas alas nuevas. Quiere darle las gracias por el nombre. La niña ve las plumas en el camino y se las pone en el pelo. Está muy contenta.

El jajilé sigue volando hasta el desierto y al avestruz le regala el cacharro del agua. El avestruz salta de alegría por la arena. ¡Ahora ya puede recoger el rocío y las gotas de lluvia!

El jajilé sigue volando, cada vez más lejos. Al pasar por encima de los leones, deja caer la carne sobre ellos.
-¡Gracias!- ruge el león, y mueve la cola.

El jajilé sigue volando, cada vez más lejos. Por la tarde llega a donde están las jirafas. Les deja la ensalada en un árbol. ¡Las jirafas nunca han comido unas hojas tan ricas! Todas están muy contentas. Saludan al jajilé azul con sus largos y esbeltos cuellos. El jajilé se pasa el día volando. Sólo piensa en el inmenso bosque. Está muy cansado, pero vuela y vuela durante toda la noche.

Y por la mañana, cuando amanece, llega de nuevo a su bosque. Deja caer las zanahorias en el gran lodazal negro. Los jabalíes se sorprenden de que, de pronto, caigan zanahorias de los árboles. Chillan, y se relamen de gusto. El jajilé los mira y piensa: "¡Qué alegres son estos jabalíes! ¡Qué contentos se reparten las zanahorias! Y yo estoy solo. Seguro que no existe en todo el bosque ni en todo el mundo otro jajilé azul, sólo yo. Y nunca, nunca más, pobre de mí, podré dormir en un charco de fango negro y caliente. No podré hacerlo con estas alas tan grandes, y esta melena, y este cuello tan largo." Muy triste, se posa sobre un árbol y llora porque ya no es un jabalí. Luego, se queda dormido.

Y por la mañana, cuando amanece, ¡el jajilé es un jabalí! ¡De nuevo está tan gris y gordo como antes!

Grita de alegría y despierta a los demás jabalíes. Éstos se alegran mucho de ver de nuevo al jabalí del pequeño charco de fango negro. En seguida corren todos juntos hacia el lago. Luego escarban juntos en la tierra. Y por la noche se echan todos juntos a dormir en el gran lodazal negro.

Entonces, el jabalí, que ya no es un jajilé azul, piensa: "No es cierto que todos los jabalíes sean iguales: gordos y grises. ¡Qué tonto he sido! Uno tiene un ricito detrás de la oreja; otro tiene el rabo fino como un pincel; otro escarba mejor que ninguno; otro chilla más fuerte que los demás; otro corre más deprisa que nosotros; otro gruñe mejor. ¿Y yo? ¡Yo sé bailar!"

Y baila de alegría, a la luz de la luna, alrededor del gran lodazal negro. ¡Y los demás jabalíes bailan con él!

Aunque a veces deseemos ser cosas que no somos y tener cosas que no tenemos debemos aceptarnos tal como somos... porque todos tenemos cosas buenas que compartir con los demás. 

 

Un jabalí gordo y gris quiere ser distinto de cómo es y sus deseos se convierten en realidad...

 

Pero cuando ha conseguido ser como él había ido deseando, se da cuenta de que no es feliz.


Autora: Ursula Wölfel
Editorial: SM, colección El barco de vapor

















17 abr 2016

El Bosco: el misterioso maestro del surrealismo

El Bosco: el misterioso maestro del surrealismo


Como ya sabréis, este año se conmemora el V centenario de la muerte de El Bosco, y para celebrarlo el Museo del Prado exhibirá una impresionante colección de obras del artista, la cual no me pienso perder ya que es uno de los pintores que más me han intrigado e influenciado, sobretodo en mis inicios en el mundo del arte.


500 años después de su muerte, estamos más cerca de comprender las circunstancias personales que inspiraron la imaginería extraña, bíblica y frívola de los macabros mundos de El Bosco. Tan sólo 20 pinturas y 8 dibujos están reconocidos como originales del artista flamenco, e incluso su fecha de nacimiento es una cuestión de especulación. Y, sin embargo, pocos artistas son tan ampliamente reconocidos y respetados como él. El Bosco nació en una familia de artistas y artesanos que dominaban las artes en Hertogenbosch, una ciudad flamenca poco lejos de la actual frontera belga. Su abuelo Jan van Aken era minaturista, lo que aporta mucho sentido a la teoría de que Jerónimo Bosco recibiera formación en este arte, dada la minuciosa ejecución que caracteriza sus obras, incluso las de mayor formato. Muchas veces no se le ha dado la suficiente importancia a la calidad de su pintura, por prevalecer los esfuerzos por descifrar el lenguaje simbólico de su obra, aunque esta parte es muy importante para entender la historia del pensamiento. A medida que evolucionó El Bosco perfeccionó su técnica pictórica, hasta que el color adquirió la misma importancia que la línea. Por algo El Bosco fue contemporáneo del maestro Leonardo Da Vinci, aunque no está claro que conociera sus obras.

También su padre era artista, Anthonius van Aken actuó como asesor artístico de la Hermandad de la Virgen, una fraternidad católica fundada en 1.318.

Y así fue como Jerónimo Bosco aprendió todas las reglas elementales de las diversas ramas del arte, incluyendo el dibujo y la mezcla de colores. En Hertogenbosch había muchísimos artesanos del vidrio, debido a la fuerte demanda. Por lo tanto, El Bosco vio, a lo largo de su vida, las innumerables formas extrañas y maravillosas que conformaba el vidrio cuando se sopla hasta adoptar su forma definitiva. También en los talleres vidrieros vio infinidad de tubos y esferas transparentes de extraña apariencia, imágenes que se convirtieron en recurrentes en su obra. El Bosco finalmente se unió a un grupo de artistas cercanos a estos fabricantes de vidrio, y así estas imágenes formas se convirtieron en una fuente de inspiración para él.

Muchas de las imágenes de monstruos y figuras de otro mundo que incorpora en sus obras, en el siglo XV abundaban en muchos aspectos de la vida cotidiana: tallas en la sillería del coro, gárgolas en las fachadas de las catedrales, así como miniaturas y grabados. El genio de El Bosco, fue quien trasladó estas imágenes de las pequeñas artes a la grandiosidad de la pintura. La mayoría  de las cosas  increíbles que pintó podrían haber sido vistas por cualquier otro, pero él fue el único que vio en ellas una importancia suficiente como para crear un arte brillante a su alrededor. Y al hacerlo, creó la cama del arte conocida como surrealismo.

Se celebrará una muestra monográfica que incluirá, además de la gran cantidad de obras que conservan el Museo del Prado y las colecciones españolas, obras traídas de museos de todo el mundo, desde el  Arte Antiga de Lisboa , Hasta Museo del Louvre de París , Pasando por Albertina y el Kunsthistorisches Museum de Viena , el Museo de Bellas Artes de Boston , el Museo Metropolitano de Arte de Nueva York , la Galería Nacional de Washington , el o el Polo Museale del Veneto de Venecia , entre otros.

Tendrá cinco secciones, más una  sexta para los dibujos. A lo largo de la muestra se situará al pintor y su obra en Hertogenbosch, junto a varios artistas que trabajaron al mismo tiempo en ella.

16 abr 2016

El Quijote y el arte: Homenaje a Cervantes

Inauguración de la exposición: El Quijote y el arte: homenaje a Cervantes


El pasado viernes 15 de abril celebramos la inauguración de la exposición El Quijote y el arte: homenaje a Cervantes, una colección de obras retratando al ilustre hidalgo y sus aventuras. Mi padre, Eduardo Torrico, y yo nos encontramos entre los artistas participantes en esta exhibición, ambos hemos realizado ilustraciones. Yo, una grande y mi padre un conjunto de ilustraciones más pequeñas.





Allí estuvimos junto a familiares y amigos, donde pudimos conversar con los demás artistas participantes y ver las reacciones de los espectadores ante cada obra. Entre las obras presentes encontramos tanto pintura como escultura, y una amplia diversidad de estilos, desde el clásico claroscuro de Caravaggio, muy propio de la época quijotesca, hasta un surrealismo abstracto.

Molinos de Pilar G. Bastanchury nos muestra estas esculturas de cerámica representando los míticos molinos de la historia cervantina:


El conjunto de ilustraciones de mi padre Eduardo Torrico, De Cómo Don Quijote Cayó Malo… ordenado en tres categorías, a la izquierda podéis ver mi ilustración:

Los participantes de esta exposición somos:

Marco Prieto Sánchez, Juaco, María Jesús Santacara , E. Gonzamozas 2016, Marel, Pedro Merino, Agustin Andreu, Chus Rodriguez Domínguez, Equipo Sur, Pilar G. Bastanchury, Ángel Busto, Juan Prado, Eduardo Torrico, Laura Torrico, Miguel Ángel Crego, Juan Francisco Marcos, Chema Rodrigo, Mercedes Vera Expósito, Francisco Paramio , Yolanda Saldaña Hernández, Óscar Flores Guerrero, Sofía Bermejo, Valdearte, Almudena López

10 abr 2016

Ilustración de El Quijote para el IV Centenario de la muerte de Cervantes


Ilustración de El Quijote para el IV Centenario de la muerte de Cervantes


Todo el mundo está preparando algo para celebrar el IV Centerario de la muerte de Miguel de Cervantes, y nosotros no íbamos a ser menos. El próximo día 15 de abril se inaugurará en Valdemoro una exposición en homenaje a nuestro escritor más famoso, para la cual yo he realizado esta ilustración.

En mi casa tenemos varias ediciones de El Quijote, y en una de ellas aparece un bonito prólogo escrito por Francisco Umbral, que fue el que me inspiró para enfocar mi ilustración:


“Hay una frase de Voltaire sobre el Quijote que me parece la más inteligente glosa al libro cervantino y a la verdadera personalidad del hidalgo manchego. Dice el Voltaire ya maduro: “Yo, como don Quijote, me invento pasiones sólo para ejercitarme”.

La ocurrencia es bella y melancólica referida al propio Voltaire, pero es absolutamente reveladora referida a Don Quijote. Don Quijote nunca hemos creído que estuviera loco, pero nadie mejor que Voltaire ha denunciado jamás su lucidez. Llegado a la cincuentena (que era mucho para un hombre de la época), Alonso Quijano decide que hay que pegar el salto, que ha empezado para él la vejez, que empieza a ser un hombre desapasionado (salvo las pasiones vicarias de las novelas) y que necesita “inventarse” (hoy diríamos incentivar) las pasiones que ya no siente, o sólo de manera muy tibia. A tal pasión responde el sueño de Dulcinea, que es suficientemente vagarosa y gentil como para mover a un caballero, pero no ya a un amante. Asimismo, los sueños de aventura, gloria, combate, justicia y otras noblezas. Alonso se inventa la vida que nunca ha tenido o que le va faltando. Y creo que ésta es la más profunda enseñanza del libro, con permiso de los cervantistas, y que sólo Voltaire la vio. El hombre ha de estar siempre inventándose pasiones, desde las primeras, que no lo serán si las deja en “pecados de juventud”.

[...]

Cuando el hidalgo vive todo lo que no había vivido, entonces es cuando decide retirarse y morir. Llenó su vida de tantos disparates que, de pronto, ya se sabía protagonista del libro que estamos leyendo. Gran modernidad de Cervantes, el personaje vuelto sobre sí mismo. Y no es que haya que ejercitarse en la vejez, inventarse pasiones nuevas, sino que en toda edad está vivo el hombre.” 

Francisco Umbral.

Extraído del prólogo a Don Quijote de la Mancha, Unidad Editorial SA (El Mundo) publicado en 1999. Colección Millenium.



He querido ensalzar la figura de Alonso Quijano, vistiéndole con una armadura que cumple la función inversa a su uso tradicional: si bien las armaduras son eso, armazones, que por su naturaleza frenan la mayoría de impactos para proteger el cuerpo, el interior, la parte más vulnerable del ser; en mi caso podría ser un exoesqueleto que pone de manifiesto la belleza interior de este personaje. Un corazón y un sistema circulatorio integrados en una vestimenta metálica, que le otorga a Don Quijote de la Mancha su verdadera condición de caballero, ya que su pasión le lleva a dar lo mejor de sí mismo por ayudar a los demás.